La cocina schwäbica es más que solo comida. Es hogar, artesanía y una parte de la cultura cotidiana. En Reutlingen se hace precisamente palpable: entre callejones del casco antiguo, posadas y restaurantes modernos que reinterpretan los clásicos sin perder sus raíces.
Las Maultaschen son imprescindibles. A veces clásicas, a veces fundidas, a veces reinterpretadas. Los Spätzle son hechos a mano, punto. Y si es Zwiebelrostbraten, entonces bien hecho. Sin adornos, pero con sabor.
Lo típico de Reutlingen: no conservar la tradición, sino utilizarla. Recetas antiguas se encuentran con nuevas ideas, ingredientes regionales con curiosidad. ¿Vegetariano? Sí. ¿Más ligero? También. Lo principal es que se sienta auténtico.
Comer al estilo suabo aquí no significa simplemente llenarse y marcharse. Sino quedarse. Charlar. Otra bebida. Y de repente es tarde.